Búbal: el pueblo que renació de las aguas

En el corazón de los Pirineos aragoneses, en la provincia de Huesca, se encuentra Búbal, un pequeño pueblo que fue abandonado en la década de 1960 para dar paso a la construcción de un embalse que inundaría toda la zona. Sin embargo, décadas más tarde, Búbal renació de las aguas convirtiéndose en un destino turístico cada vez más popular.

La historia de Búbal es la de muchos otros pueblos españoles que, debido a la construcción de presas y embalses, tuvieron que ser abandonados y sus habitantes trasladados a otras zonas. En el caso de Búbal, la construcción del embalse del mismo nombre en el río Gállego provocó la desaparición del pueblo bajo el agua.

Durante más de 40 años, el embalse de Búbal fue utilizado para generar energía hidroeléctrica y para regular el caudal del río Gállego, pero en 2008 se decidió que se dejaría de utilizar para producir electricidad y se procedería a su desmantelamiento.

Fue entonces cuando empezó el proyecto para recuperar Búbal y convertirlo en un destino turístico sostenible. El plan consistió en vaciar el embalse y dejar al descubierto los restos del antiguo pueblo. Se construyó un mirador desde el que se puede contemplar el impresionante paisaje que rodea al pueblo y se creó un centro de interpretación que muestra la historia de Búbal y su evolución a lo largo del tiempo.

Actualmente, Búbal es un pueblo fantasma que recibe a turistas y visitantes que quieren conocer la historia y la cultura de este lugar que estuvo sumergido bajo el agua durante décadas. Además, en los alrededores se pueden realizar actividades como senderismo, escalada o esquí, lo que lo convierte en un destino ideal para los amantes de la naturaleza y los deportes al aire libre.

Búbal es un ejemplo de cómo la naturaleza puede recuperar lo que fue suyo y de cómo la mano del hombre puede volver a dar vida a lugares que parecían condenados al olvido. Un lugar que invita a reflexionar sobre el impacto de la construcción de presas y embalses en nuestro entorno y en las comunidades que habitan en ellos.

Si tienes la oportunidad de visitar Búbal, no dudes en hacerlo y sumergirte en la historia y la naturaleza de este maravilloso rincón de los Pirineos.