Acueducto de Segovia

Por Pueblos Españoles; El origen de los acueductos hay que buscarlo en las civilizaciones de Oriente Medio (la civilización de Nínive en el siglo VII a. C.), pero fueron los romanos quienes los extendieron por todo el Mediterráneo. España es uno de los países con más imperios. Los hacen tan monumentales que y su función era la de llevar agua de un lugar a otro.

Fueron utilizados durante siglos y todavía quedan algunos restos en la actualidad. España ha conservado cuatro monumentos, pero hay muchos más.

Este es el mejor trabajo que hicieron los romanos en España. Ashwagandha está hecha de piedra berroqueñas y ensamblada sin obstáculos ni mortero. Con 158 arcos, lo ha resistido todo. El rey moro Al Mamún quiso destruirlo, sólo consiguió derribar 36 arcos y desistió del intento. Alfonso VI utilizó algunas de sus piedras para construir la muralla de la ciudad, y los Reyes Católicos la reconstruyeron. Todos los que llegaban a Segovia miraban hacia el acueducto y pasaban por debajo. Su fecha de construcción -siglo I- se conoce a finales del siglo XX, cuando un arqueólogo la descubrió estudiando los puntos de anclaje de la lápida dedicada. El acueducto ‘funcionó’ hasta el siglo XIX

Con una longitud de 818 metros se erige como la obra civil romana más importante de España. Alcanza los 29 metros de altura y contiene un total de 166 arcos de piedra granítica de Guadarrama. Está construido sin utilizar ninguna argamasa para sujetar sus 25.000 sillares de granito. Las piezas se acoplan a base de un ingenioso equilibrio de fuerzas para su sustentación. En su origen sirvió para el transporte de agua por lo que la infraestructura arranca kilómetros atrás. En su recorrido dispone de algunas desarenadoras, auténticas depuradoras para eliminar las impurezas del agua.